Fácil

El crimen ha tocado a mi puerta…..literalmente. De la ola rampante de pillaje que vive el país no se salva nadie. Ni los excéntricos y cachendosos vecindarios de Guaynabo City. Según los oficiales de las policías estatales y municipales los cacos han aprovechado para asaltar y aterrorizar todas las urbanizaciones y condominios de la ciudad. No importa que haya control de acceso, camaras de seguridad o varas mecanicas. Los pillos entran a cualquier hora como Pedro por su casa. Que si son gangas de Cataño, otras de Bayamón y hasta de Caguas. Lo cierto es que la paz que se respiraba en mi calle ya no existe y ahora somos Histeria Lane, en vez de la emblemática Wisteria Lane de mi serie favorita Amas de Casa Desesperadas. Y es que desesperada y histérica estoy desde que llegue a casa cierta tarde oscura para encontrar una puerta de seguridad abierta y un sospechoso auto en huida minutos más tarde. “Aborto el robo” me dijo el oficial de policía que apareció luego de 45 largos minutos de angustia e incontables llamadas a un cuartel estatal que ubica a 5 minutos pero en donde ni se molestan en levantar un teléfono repicando con desespero. Según el oficial tuve suerte, en una urbanización aledaña violaron a la señora de la casa y luego me entere que fue delante del esposo y su hija. Vivimos en la barbarie, encerrados en nuestras jaulas de oro. Somos una clase profesional, padres, madres, amas de casa, ciudadanos que nos esforzamos por dar una vida digna y decente a los nuestros pero hemos terminado victimas de lo fácil. El que roba es porque desea mantener un vicio o arrebatarnos lo que tanto sacrificio nos ha costado para disfrutarlo luego de empeñarlo y convertirlo en par de pesos.
La crisis es social, moral y económica. Creada por un sistema de democracia en desgaste. No se penaliza al que no estudia. Ser vago o mantenido es la norma. Al día siguiente del antes mencionado incidente fui a dar una charla a una escuela pública en un pueblo cercano. Cuando le pregunte a mi joven público, compuesto por adolescentes de la misma edad de mi hija mayor que carrera pensaban seguir me miraron con cara de animal raro. Tímidamente una joven contesto empujada por otra amiga y me comento que pensaba estudiar comunicación y teatro. Otro sentado al frente, me contesto que deseaba estudiar administración de empresas. Para mi horror muchos ni siquiera piensan en estudiar luego de salir de la escuela superior. En sus casas no se habla de la importancia de una carrera satisfactoria. No se comenta como mejorar la sociedad a través del trabajo voluntario. Solo se habla de la telenovela, de la muñeca chismosa de la tele, de los tenis de $120 que tiene el hijo del vecino (quien no estudia y anda en asuntos turbios). Eso es lo que se imita. No se emula al profesor que me invito, un joven cubano ingeniero forestal convertido en maestro en nuestra patria. Alguien que quiere hacer la diferencia en la vida de otros y abrir la ventana del intelecto para construir una mejor sociedad. Un joven que creció en una dictadura y aprecia una democracia en desgaste. Al menos en la dictadura la educación es compulsoria. Tan compulsoria como para los niños que juegan soccer en Torrimar, baloncesto en las canchas de la ciudad o voleibol en el equipo de su escuela privada a la que asisten gracias al sudor de la frente de sus padres y la pesada carga de sus madres. Sus padres han sonado para ellos un gran futuro, de aporte social. Muchos logran la meta de sus padres, otros pocos delinquen o arruinan sus vidas. Al menos hubo el ejemplo de una vida con propósito. Pero ellos-nuestros hijos- serán victimas de esos que no aspiran a nada hoy. Esos que en un futuro envidiaran sus carros y sus pertenencias bien ganadas. Querrán tenerlas sin quemarse una pestana o sacrificarse. Serán corruptos, vagos y mantenidos. Esos, que hoy son víctimas de unos padres que no quieren más nada en la vida que no sea vivir de la asistencia social…. o simplemente del cuento. Así es fácil, muy fácil….

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2 comentarios so far »

  1. 1

    Me da mucha pena lo que esta pasando en este país pero más pena me da que los hijos de esas gangas son los que van a estar conviviendo con nuestros hijos, van a ser los que se paren al lado de nuestros hijos en centros comerciales, semaforos , etc, etc. Pienso que ademas de enseñarle a nuestros hijos valores , amor por la patria y todo lo demas , debemos enseñarlos a defenderse de ese tipo de personas (no se como). Yo tengo tres hijos que pasean en mi guagua familiar atados a car seats lo cual me da panico porque he considerado enseñarles a bajarse de sus asientos cuando mama lo diga , como las practicas para evitar que te caiga un libro encima en la escuela cuando la tierra tiembla , ya que a cualquier hora, lugar o cirscunstancia nos tenemos que enfrentar a la criminalidad.

  2. 2

    gaby said,

    Saludos, guaynabocitymom – – me alegro que usted y su familia esten bien a pesar del susto de este abortado crimen…espero que tambien (de seguro ya lo ha hecho) examine otras heramientas y “rutinas de comportamiento” para aumentar su seguridad personal.

    Bendiciones…y que siempre el bien la protega a usted y los suyos…

    gaby


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