Tubo

TuboAllí estaba yo…con el pelo embadurnado de “shampoo”…cuando el ínfimo chorrito de agua que bajaba por la parte baja de la ducha, zas!…cesó de gotear. “Tremendo”, pensé, antes de correr a gritarle a la polla del medio que buscara agua de un cubo de mapear-lleno de agua limpia- que estaba en la cocina. Así de desesperada era la situación! El colmo era que tenía que asistir a una actividad en un hotel en el Condado y yo estaba, como me dijo mi amiga Rebeca, como el hombre de aquel anuncio de cisternas: “enjabona’ ”. El “shampoo” comenzaba a irritar mis ojos y el agua que no aparecia. De repente llego el cubo de agua helada y cuando vi lo que quedaba, me di cuenta que había que racionar. De mas esta decir que yo creo que me quede con “shampoo” en el pelo…pero bueno, mejor con jabón y “shampoo” que sin ellos. Vivir sin agua es un reto, sobre todo si se tienen niños. Es cuando mas ensucian, mas sed tienen, mas trastes tiran al fregadero…y mas ganas tienen de ir al baño. La carencia de agua en cuestión fue gracias al colapso por tres días consecutivos de una tubería de 30 pulgadas que pasa justo al frente del colegio de mis hijos (si, ese colegio…el que acusan de ser el colegio de los políticos) y la cual provee agua a sectores exclusivos de la comarca guaynabeña y areas aledañas. Ninos sin clases por dos días y en casa, sin agua…FENOMENAL! Pesadilla total. Ellos felices de no ir al colegio y yo desquiciada!!! Pero a mal tiempo, buena cara y decidí continuar nuestra rutina ”normal”. Fue asi como Dios decidió escuchar mis plegarias y amanecimos con agua el sábado…hasta que volvió a colapsar el dichoso tubo y dejo de gotear el agua por los grifos. Finalmente, luego de por poco quedarme enjabona’ y hacer 20 malabares, sali de la casa junto con los niños-bañados a puro cubetazo- a la consabida actividad. Fue ahí que decidió llover y a cántaros… Ironias de la vida, no? Y justo cuando caian las primeras gotas de lluvia llegaba el camión cisterna. Todo a la vez!!! Lo peor sobrevino cuando se acabo el agua almacenada. Caos total… Cuando casi me iba con Morfeo, recibí un mensaje de texto de mi vecino que el camión cisterna del Municipio andaba dando rondas por la urbanización…a las diez de la noche, nada más y nada menos. Era como si el maná cayera del cielo con todos los vecinos afuera en el medio de la calle. Yo me tire a la calle en pijamas , al igual que casi todos los vecinos, a llenar neveras, cubos, galones y todo lo que apareciera que fuese contenedor. Luego de semejante pesadilla-que duro cinco interminables días (peor que cuando el paso de un huracán)- llegó el preciado líquido. Negro, maloliente y color barro…pero agua al fin. Todo en orden divino…hasta esta mañana cuando me vi otra vez enjabonada y con “shampoo” en la cabeza y el agua disminuyendo al punto de un gotereo. Era la lavadora…había olvidado que la había puesto a coger agua para lavar ropa….

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1 Response so far »

  1. 1

    gaby said,

    …. que venga el CHORRO……. 🙂
    Saludos Ms.Guaynabocitymom…
    gaby

    PD…compro mas cubos?


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